martes, 1 de mayo de 2018

De los cobardes no se ha escrito nada... Y los valientes no sobrevivieron para leer lo que escribieron de ellos...


Entre la “valentía” y la “inconsciencia” hay una fina línea, difícil de visualizar.
Hoy, cuando ya había decidido que no saldría con el grupo de “jóvenes promesas Master >50” porque en varios sitios ya estaba lloviendo y algunos ya iban confirmando por whatssap que no vendrían, ha aparecido Juan con un “Bon día” (que he pensado en que parte del “Caribe” está este) para animarnos a “desafiar” al tiempo y salir aunque cayeran "cuatro gotas". No hay mejor forma que “motivar” a un hombre (independientemente de la edad) que diciéndole: “No hay huevos”, porque la respuesta siempre es la misma: “¿qué no hay qué?... “Ahora, por mis c..j..s” que salgo...”
Y, si, hemos salido los 3 ¿valientes? Y nos han caído cuatro gotas... o quizá ocho... y me atrevería a decir que me las he “comido” todas yo, con mi carenado de dimesiones similares al satélite meteosat...
Lo importante es que “hemos aprovechado el día”, quemado adrenalina, desayunado decentemente (pero sin excesos) y nos hemos reído (sobre todo cuando la camarera (“latin-queen”) ha preguntado si las 3 tortillas eran para uno o nos las ibamos a repartir... ¡Madre mía, cómo está el servicio!).









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